Complicaciones Blefaroplastia: la blefaroplastia, como todo procedimiento quirúrgico, no está exenta de complicaciones, que pueden ser diferentes si ocurren tras la cirugía en los párpados superiores o tras la cirugía en los inferiores.

Tal vez la más frecuente es el defecto de lamela anterior o piel, tras la excesiva escisión de la misma.

Quitar demasiada piel.
Si esto afecta al párpado superior, se traducirá en una dificultad o imposibilidad de que el párpado superior llegue a cubrir completamente la superficie ocular, dejándolo ligeramente entreabierto y provocando lo que llamamos lagoftalmos.

En otras palabras, se ha quitado demasiada piel del párpado superior por lo que el ojo no se puede cerrar completamente. Esta complicación conlleva que la superficie ocular no esté bien protegida, el paciente tiene molestias, irritación ocular, lagrimeo etc. Si la situación perdura puede llevar a defectos epiteliales, ulceraciones corneales y pérdidas de visión.

Si se realiza una escisión excesiva de piel durante la blefaroplastia inferior, se provocará una retracción del párpado inferior que también puede llegar a impedir que el ojo se cierre completamente, ya que el párpado inferior esta más hacia abajo, provocando los síntomas mencionados de irritación ocular, molestias, lagrimeo reactivo, y llegando afectar la superficie ocular incluida la córnea, provocando defectos epiteliales, ulceraciones, infecciones y pérdida de visión.

Hay otros motivos que pueden llevar a la retracción palpebral tras una blefaroplastia, sin que la falta de piel sea la causante, como son una cicatrización excesiva de la lamela media ( septo fibroso) o de la lamela posterior (conjuntiva), así como una excesiva extracción de grasa de las bolsas tanto superiores como inferiores.

Mediante una exploración clínica adecuada se puede discernir a que nivel está el defecto y de ésta manera proceder a su corrección. Hay que tener en cuenta que cada vez que se procede a la corrección, de forma quirúrgica, de alguna complicación se produce un nuevo proceso inflamatorio seguido de cicatrización lo que limitará el resultado final de esta nueva intervención, entre otros motivos por daño neurológico al músculo que rodea el ojo (orbicular).

Esto quiere decir que tenemos un numero limitado de ocasiones para corregir las complicaciones, por lo que el cirujano debe de estar familiarizado con la reconstrucción estética de la zona periocular.

Tras la realización de la blefaroplastia no es infrecuente que se produzca una caída de los párpados o PTOSIS, esto significa que el párpado de arriba puede quedar algo más bajo dejando uno o ambos ojos algo más cerrados.

En muchas ocasiones esta PTOSIS se encuentra ya presente antes de realizar la blefaroplastia, por lo que el cirujano decidirá cual es el mejor momento para su corrección.

No se debe confundir el que el ojo esté más cerrado por que el párpado de arriba esté más caído con que el ojo aparezca más cerrado por que el párpado de abajo esté más elevado.

De nuevo, la exploración clínica adecuada nos determinará cual es el mejor procedimiento quirúrgico para corregir la PTOSIS o caída del párpado, ya que disponemos de más de 6 procedimientos diferentes según las características de la PTOSIS de cada paciente.

En la literatura médica se han descrito un amplio numero de complicaciones, pero de muy baja frecuencia.

Un factor importante, a la hora de realizar una blefaroplastia, es que el cirujano tiene que estar familiarizado anatómicamente con las estructuras que esta tratando para evitar al máximo las complicaciones.

Es importante que el cirujano este, también, familiarizado con el tratamiento adecuado de éstas complicaciones, tanto a nivel del ojo como de la estética y función palpebrales.

Dr. M. Gonzalez-Candial
Instituto de Microcirugia Ocular, I.M.O.
Josep Maria LLado, 3–08035 Barcelona — Spain
www.candialoculoplastica.com